«El
cine no es lengua, universal o primitiva, ni siquiera lenguaje. Saca a
luz una materia inteligible que es como un presupuesto, una condición,
un correlato necesario a través del cual el lenguaje construye sus
propios objetos (unidades y operaciones significantes)” . La
especificidad de este correlato es que consiste en movimiento y procesos
de pensamiento (imágenes pre-lingüísticas), y en puntos de vista
tomados sobre estos movimientos y procesos. Más que una cuestión
lingüística, el cine constituye una psicomecánica. Esto es el autómata
espiritual, o el enunciable de un lenguaje que posee una lógica
característica. Se puede extraer de él enunciados de lenguaje pero el
propio enunciable, sus imágenes y sus signos son de otra naturaleza.
Sería lo que el lingüista Louis Hjelmslev llama “materia” no
lingüísticamente formada.»
Gilles Deleuze, La imagen tiempo, Estudios
sobre cine 2.